Opinión | La IA no reemplaza talento. Expone cómo lo desperdiciábamos

26 Oct, 2026 | Opinión, Posse Herrera Ruiz

Por Manuel De Angulo, Compliance Regional Director Americas en Advanced Sterilization Products – ASP, Colombia

Si la razón principal para implementar inteligencia artificial en Compliance es reducir costos de personal, probablemente ya empezamos por el lugar equivocado.

No porque la IA no funcione. Funciona. Y funciona muy bien. Lo que estamos entendiendo mal es para qué sirve.

Antes de seguir, una aclaración. No estoy hablando de herramientas especializadas que usan inteligencia artificial para hacer due diligence, monitorear terceros o administrar investigaciones. Ese es otro tema.

Estoy hablando de la IA que las empresas quieren incorporar dentro de sus áreas de Compliance. Ese nuevo integrante digital que toma notas, resume reuniones, traduce documentos, redacta borradores y organiza información.

Dicho de otra forma, estoy hablando del nuevo miembro del equipo.

Y si mañana incorporara una IA a mi equipo, no la trataría como a un gerente senior. La trataría como a un estudiante en práctica. Y ciertamente no como al mejor practicante que he tenido.

No es un insulto para la IA. Al contrario.

La IA toma notas mejor que la mayoría de nosotros. Resume documentos en segundos. Encuentra información más rápido que nosotros. Organiza archivos. Traduce. Prepara borradores. No se cansa. No se distrae. No pide vacaciones.

Como practicante es extraordinaria. Pero también comparte algunas de sus limitaciones.

Cuando el contexto se complica, puede equivocarse sin darse cuenta. No tiene criterio. No entiende completamente las consecuencias de una decisión. No sabe distinguir cuándo un riesgo aparentemente pequeño merece una conversación adicional. Y, sobre todo, no sabe asumir responsabilidad.

Por eso, cada vez estoy más convencido de que uno debería delegar en una IA aquello que también estaría dispuesto a delegar en un estudiante en práctica. Y no en el sobresaliente. En uno del montón.

La trampa aparece cuando alguien mira esa productividad adicional y la traduce automáticamente en menos presupuesto, menos personas o menos inversión en Compliance.

Entiendo perfectamente por qué pasa.

Si una IA puede hacer en una hora algo que antes requería tres, la pregunta aparece sola: ¿seguimos necesitando la misma cantidad de personas?

Incluso Finanzas tiene argumentos razonables para plantearla.

Pero ocurre algo parecido a aquel viejo ejemplo de gestión de proyectos: si una madre tiene un bebé en nueve meses, nueve madres no lo tendrán en un mes.

Algunas actividades pueden acelerarse. Otras simplemente requieren capacidad, experiencia y juicio humano.

Productividad y capacidad no son la misma cosa.

Las compañías siguen creciendo. Los mercados siguen creciendo. Los riesgos siguen creciendo. La regulación sigue creciendo. Y las áreas de Compliance rara vez crecen a la misma velocidad.

Hacer el trabajo más rápido no significa que haya menos trabajo. Y aquí aparece la parte incómoda.

La IA no está demostrando que necesitamos menos profesionales de Compliance. Está demostrando que durante años usamos talento especializado para hacer tareas que no requerían talento especializado.

Aceptamos que gerentes, directores y especialistas dedicaran horas a buscar información, compilar correos, consolidar aprobaciones, resumir reuniones y armar primeros borradores.

Eran tareas necesarias. Pero no eran el mejor uso de personas contratadas por su criterio y experiencia.

La IA no está reduciendo el costo de Compliance. Está dejando en evidencia cuánto tiempo desperdiciábamos.

Ahí está la verdadera oportunidad. No en reemplazar profesionales. En devolverles tiempo.

Tiempo para entender mejor al negocio. Tiempo para identificar riesgos antes de que aparezcan. Tiempo para discutir soluciones. Tiempo para influir en decisiones. Tiempo para ser menos reactivos y más predictivos.

Porque la IA puede compilar toda la información necesaria para una decisión. Pero todavía necesita que alguien decida qué hacer con ella. Y en Compliance, al menos por ahora, eso sigue siendo exactamente lo que aporta valor.

La pregunta no es cuántas personas podemos reemplazar gracias a la IA. La pregunta es cuánto tiempo podemos recuperar para que esas personas hagan aquello para lo que realmente fueron contratadas.

Porque el valor de Compliance nunca ha estado en recopilar información. Siempre ha estado en ejercer criterio cuando la información ya está sobre la mesa.

Y quizás esa sea la lección más incómoda de todas: la IA no está revelando un problema de tecnología, está revelando un problema de asignación de talento.


Manuel De Angulo, Compliance Regional Director Americas en Advanced Sterilization Products – ASP, Colombia

Si necesitas más información, escríbenos a contacto@compliancelatam.legal.

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