Chile | Cuatro lecciones clave para no fallar en la puesta en marcha de la Ley de Datos por Yoab Bitran y Antonia Nudman

Chile | Cuatro lecciones clave para no fallar en la puesta en marcha de la Ley de Datos por Yoab Bitran y Antonia Nudman

El Día Internacional de la Protección de Datos Personales, que se celebra hoy, es un buen marco para repasar las principales lecciones que hemos ido rescatando a partir de la implementación de esta normativa en Chile. No se trata de consejos teóricos, sino que se desprenden del levantamiento, la coordinación interna y, sobre todo, de la ejecución de la puesta en marcha de esta nueva ley, que comenzará a regir el 1 de diciembre. Estas son nuestras recomendaciones para una ejecución óptima:

La primera lección es la transversalidad. La implementación no es un proyecto “del área legal” ni “de TI”: es un cambio de funcionamiento que atraviesa Recursos Humanos, Operaciones, Finanzas, Marketing, Servicio al cliente, y al Directorio. Cuando se aborda como una tarea aislada, el resultado suele ser predecible: se ordena el papel, pero los procesos siguen igual. Por eso “pastelero a tus pasteles” importa en doble sentido. Para la empresa, exige involucrar a todas las áreas que realmente tratan datos. Para quien asesora, exige armar equipos interdisciplinarios con especialización: no se enfrenta igual un problema laboral, uno de consumo o uno regulatorio; y lo sectorial —como salud o finanza— eleva el estándar y cambia la conversación.

La segunda lección es que, si los equipos no conversan, el programa fracasa. Las brechas más relevantes rara vez se ven en una entrevista; aparecen cuando TI explica cómo se replica un dato, cómo se integra un proveedor, quién tiene acceso real, cuánto se retiene y por qué.  Una implementación efectiva implica que Seguridad entiende el riesgo, Legal entiende la legitimidad, Operaciones entiende la continuidad y Recursos Humanos entiende el impacto en las personas.

La tercera lección es convivir con incertidumbre regulatoria sin paralizarse. Todavía faltan lineamientos de la Agencia, y algunos serán determinantes, especialmente en la Evaluación de Impacto de la Protección de Datos (DPIA). Pero la operación no espera. Hay tratamientos sensibles que sostienen el día a día —por ejemplo, controles de jornada con biometría o accesos reforzados en plantas— muchas veces bajo hipótesis de excepción al consentimiento. El punto no es ralentizar el negocio; es ordenar, priorizar y gestionar el riesgo. Mapear, justificar la base de licitud, limitar el alcance a lo necesario, fijar retención y dejar trazabilidad.

La cuarta lección viene del rol que, por naturaleza, cumplen Legal y Compliance. Sin perjuicio de que la protección de datos exige una mirada integral y transversal, la experiencia aprendida con el desarrollo de los Modelos de Prevención de Delitos es clave. Estos equipos son probablemente los que mejor manejan la lógica de gobernanza, la asignación de responsabilidades en la prevención, la trazabilidad y la evidencia de cumplimiento. Y eso es precisamente lo que diferencia un programa que funciona de uno que solo “existe”. El punto no es que Legal y Compliance lo hagan solos, sino que lideren con método y se apoyen en los recursos y especialidades que el desafío requiere.

Este año confirma algo que en Compliance ya sabemos: lo que no se operacionaliza, se diluye. En protección de datos ocurre lo mismo. Si el cumplimiento se traduce en procesos, cultura y evidencia, la organización llega preparada. Si queda en intención y documentos declarativos, llega tarde.

Si necesitas más información, escríbenos a contacto@compliancelatam.legal

Yoab Bitran, Director del Grupo Compliance y Antonia Nudman, Asociada Senior az Tech en Albagli Zaliasnik.

Fuente: Diario Financiero, 28 de enero 2026.

Opinión | Compliance en tiempos de cambios: tecnología, cultura y equipos para no perder el rumbo por Juan José Ardiles

Opinión | Compliance en tiempos de cambios: tecnología, cultura y equipos para no perder el rumbo por Juan José Ardiles

I. La conexión humana en un entorno que cambia más rápido que nuestras matrices
En un entorno donde el Compliance se apoya cada vez más en tecnología, datos y automatización, el factor humano sigue siendo insustituible. Los programas más robustos que hemos visto en la región no se construyen solo desde el área legal o de cumplimiento, sino desde equipos multidisciplinarios que integran operaciones, finanzas, tecnología, comercial y recursos humanos. Esa integración es la que permite que los controles no sean percibidos como burocracia, sino como parte natural de la forma de hacer negocios.

Al mismo tiempo, la virtualidad ha traído enormes eficiencias, pero también un riesgo: perder la conexión humana que es clave para construir cultura e integridad. Las capacitaciones remotas funcionan para transmitir información, pero los momentos presenciales —talleres, sesiones de discusión, espacios de reflexión— siguen siendo críticos para generar compromiso real, confianza y conversación abierta sobre dilemas éticos. En Compliance, la tecnología escala, pero la cultura se construye en persona.

En los últimos años, el Compliance dejó de operar en un entorno relativamente estable. Hoy enfrentamos un escenario marcado por cambios regulatorios constantes, exigencias extraterritoriales, mayor presión reputacional y expectativas crecientes por parte de clientes, autoridades y stakeholders. El desafío ya no es solo “cumplir”, sino decidir correctamente en contextos de incertidumbre.

Durante el Foro Compliance Latam Chile 2025, esta realidad fue transversal a todas las conversaciones: las reglas cambian, los riesgos se sofisticaron y el margen de error es cada vez menor. En este escenario, la pregunta clave no es cuántas normas conocemos, sino cómo nos adaptamos sin perder el rumbo ético y estratégico del negocio.

II. Cumplir no es repetir reglas, es ejercer criterio de manera estratégica

Uno de los errores más comunes en los sistemas de Compliance es confundir adaptación con flexibilidad indebida. Adaptarse no significa reinterpretar la norma a conveniencia, sino entender su propósito y aplicarla de manera coherente al contexto del negocio.

Las organizaciones que mejor navegan estos escenarios son aquellas que han logrado algo clave: transformar el Compliance en una función de criterio, no solo de control. Esto implica profesionales capaces de decir “no” cuando corresponde, pero también de explicar el porqué, anticipar impactos y proponer caminos viables.

En la práctica, el Compliance efectivo no es el más rígido, sino el más claro. Y la claridad —especialmente frente a la alta dirección— es un activo estratégico.

III. Cuando el Compliance se sienta en la mesa de decisiones

 Un punto central del panel fue el rol del Compliance en la toma de decisiones estratégicas. Mientras el Compliance permanezca aislado, operando ex post, será visto como un freno. Pero cuando se integra al negocio desde el diseño de procesos, contratos y relaciones comerciales, se convierte en un habilitador y ayuda a generar negocio mitigando riesgos o contingencias.

He visto cómo esta integración permite anticipar riesgos regulatorios, evitar conflictos de interés y proteger a la organización incluso frente a oportunidades económicamente atractivas, pero éticamente cuestionables. En esos momentos, el valor del Compliance se mide no por la sanción evitada, sino por la decisión correcta tomada a tiempo.

IV. Auditorías, homologaciones y el valor tangible del Compliance

Otro aprendizaje relevante es cómo las auditorías de clientes y los procesos de homologación han pasado de ser un trámite incómodo a una verdadera ventaja competitiva. Empresas que invierten en sistemas sólidos, trazables y bien documentados no solo cumplen: ganan confianza.

En más de una ocasión, auditorías exigentes de clientes globales han validado que el sistema funciona. El resultado no fue solo un “aprobado”, sino nuevas oportunidades de negocio, ampliación de servicios y relaciones comerciales de largo plazo. Cuando el Compliance está bien hecho, el mercado lo reconoce.

V. Proporcionalidad: el equilibrio necesario

 No todos los riesgos son iguales ni todas las empresas requieren el mismo nivel de sofisticación. La clave está en la proporcionalidad: controles adecuados al riesgo, al tamaño y a la realidad operativa.

Un Compliance sobredimensionado puede ser tan ineficiente como uno inexistente. Por ello, adaptar sin perder el rumbo implica diseñar sistemas realistas, que se vivan en el día a día y que no dependan únicamente de documentos, sino de personas formadas y comprometidas.

VI. Cultura, datos y trazabilidad: el triángulo del Compliance moderno

Si tuviera que resumir el Compliance actual en tres conceptos, serían estos: cultura, datos y trazabilidad.

  • La cultura define cómo se actúa cuando nadie mira.
  • Los datos permiten detectar desviaciones a tiempo.
  • La trazabilidad demuestra, frente a terceros, que el sistema funciona.

Cuando estos tres elementos están alineados, el Compliance deja de ser defensivo y se convierte en un pilar de confianza organizacional.

VII. Mirando hacia adelante

El Compliance del futuro no será solo más regulado, sino más observado. En ese escenario, las organizaciones que sobrevivan y crezcan serán aquellas que entiendan que adaptarse no es ceder, y que cumplir no es obedecer sin pensar.

Adaptarse sin perder el rumbo implica tener convicciones claras, sistemas sólidos y profesionales capaces de sostener decisiones difíciles. Ese es, hoy, el verdadero desafío del Compliance.

Juan José Ardiles, Gerente Corporativo Legal & Compliance en Farmex

 

Opinión | “Compliance sin concesiones. Cómo Norte Abierto redefine la ética minera en Chile”, Diego Brieba

Opinión | “Compliance sin concesiones. Cómo Norte Abierto redefine la ética minera en Chile”, Diego Brieba

1.Para comenzar, ¿podría contarnos brevemente sobre su trayectoria profesional y cómo llegó a ocupar el cargo de Gerente Legal y de Compliance en Norte Abierto?

Mi trayectoria profesional se ha desarrollado fundamentalmente en el sector minero, tanto en Chile como en el extranjero, donde he liderado equipos legales y de Compliance en operaciones y proyectos de envergadura. En Norte Abierto, asumí el cargo de Gerente Legal para luego asumir en forma adicional el cargo de Oficial de Cumplimiento tras participar en el diseño y la estructuración del Modelo de Prevención de Delitos (MPD) y en la implementación de políticas alineadas con los estándares globales de nuestros accionistas, como Newmont. Mi experiencia previa en gestión de riesgos y Compliance fue instrumental para consolidar y contar con una estructura robusta y adaptada a los desafíos regulatorios del sector de cara a las más recientes modificaciones legales en esta materia.

2.¿Cómo está estructurado el sistema de cumplimiento y ética dentro de Norte Abierto?

El sistema de cumplimiento y ética de Norte Abierto se basa en el Modelo de Prevención de Delitos (MPD), que incluye procesos de monitoreo, control y capacitación continua para todos los trabajadores y colaboradores. Contamos con un Código de Ética que informa las conductas esperadas y exigidas como asimismo políticas internas que son el eje de nuestra filosofía organizacional que orientan hacia dónde queremos llegar. Adicionalmente, contamos con canales de denuncia anónimos y formularios de consulta accesibles a través de nuestra intranet y nuestra página web, lo que facilita y fomenta la transparencia y la participación activa en la prevención de delitos.

3.¿Qué importancia tiene la cultura organizacional para el cumplimiento normativo en una empresa minera?

En Norte Abierto, la cultura organizacional es fundamental para el cumplimiento normativo y la promoción de un ambiente íntegro y honesto. Promovemos principios como la integridad, la transparencia y el respeto, tanto entre empleados/colaboradores como con terceros. Nuestro Código de Conducta establece que todos quienes trabajan para o en representación de la empresa deben ceñirse a un alto estándar de conducta esperada y cumplir con la ley y reportar cualquier incumplimiento. Esta cultura facilita la identificación temprana y oportuna de riesgos y, en consecuencia, la toma de las decisiones responsables que corresponden.

4.Desde su perspectiva, ¿cuáles son los principales desafíos legales y regulatorios que enfrenta actualmente la industria minera en Chile?

Entre los principales desafíos que enfrenta la industria minera destacan la constante adaptación a nuevas regulaciones ambientales y laborales, la gestión de permisos y concesiones, y el cumplimiento de estándares internacionales en materia de derechos humanos y relaciones comunitarias. La industria minera en Chile enfrenta una creciente presión por parte de la sociedad civil y organismos reguladores para operar de manera responsable y transparente, lo que exige una actualización constante de los sistemas de Compliance y una gestión responsable y proactiva de los riesgos legales.

5.¿Cómo se integra el área de compliance en la gestión de sostenibilidad y relaciones comunitarias de Norte Abierto?

En Norte Abierto, el área de Compliance participa activamente en la definición de políticas de sostenibilidad y en la relación con comunidades, además de recursos humanos y contratación y suministro de bienes y servicios, asegurando que todas las acciones se realicen conforme a la normativa y los principios éticos de la empresa. Esto incluye la evaluación de riesgos sociales y ambientales, la promoción de la transparencia en la comunicación y la implementación de mecanismos de consulta y participación ciudadana. De esta forma, Compliance se convierte en un aliado estratégico para la construcción de confianza y una cultura que facilita la obtención de la licencia social para operar.

En la práctica, el área de Compliance participa activamente en la elaboración de convenios y acuerdos con comunidades, incorporando cláusulas anticorrupción y compromisos de cooperación en la prevención de actividades ilícitas. Por ejemplo, en nuestros acuerdos comunitarios, la comunidad se compromete a sujetarse a la legislación vigente y notificar cualquier actividad sospechosa y a mantener la confidencialidad de la información sensible. Además, Compliance supervisa que todas las acciones de sostenibilidad y relacionamiento se realicen conforme a la normativa y los estándares éticos de la empresa.

6.¿De qué manera el adoptar los mejores estándares éticos y normativos contribuye a la licencia social para operar en un territorio tan sensible y expuesto?

Adoptar altos estándares éticos y normativos, como los exigidos por nuestros accionistas, nos permite generar confianza y legitimidad ante las comunidades y autoridades locales, facilitando el dialogo y evitando y resolviendo conflictos de manera efectiva y oportuna. La comunicación franca y honesta junto con la existencia de canales de denuncia anónimos, la transparencia en la gestión y la aplicación rigurosa de nuestro Código de Conducta, han sido fundamentales para promover una cultura interna y mantener la licencia social y así poder operar en territorios sensibles.

7.¿Podría compartir algún ejemplo concreto de buenas prácticas de compliance o gestión ética implementadas en Norte Abierto?

Un ejemplo destacado es la implementación de un sistema de denuncias anónimas y la realización de auditorías internas periódicas para verificar el cumplimiento de las políticas de ética y anticorrupción. Además, promovemos la capacitación continua en temas de integridad y responsabilidad social, involucrando tanto a colaboradores como a contratistas. Estas acciones han permitido fortalecer la cultura de cumplimiento y comportamiento ético y así atender situaciones de riesgo lo que se ha traducido en prevenir consecuencias indeseables o adversas. Adicionalmente, la formalización del Comité de Riesgos dentro de nuestro MPD y el desarrollo de indicadores de desempeño (KPI) para el Oficial de Cumplimiento permiten monitorear y mejorar continuamente la efectividad del MPD, asegurando que éste sea un ente vivo.

8.En su opinión, ¿qué competencias serán más relevantes para los futuros profesionales del área legal y de Compliance, particularmente en minería?

Las competencias más relevantes serán la capacidad de adaptación a cambios regulatorios, el pensamiento crítico para la correcta gestión y evaluación de riesgos, habilidades de comunicación efectiva para interactuar con diversos grupos de interés y el conocimiento en sostenibilidad y derechos humanos. Además, será fundamental el manejo de herramientas tecnológicas para el monitoreo y reporte de cumplimiento efectivo y eficaz, así como la formación ética para enfrentar dilemas complejos en el sector minero como también en la sociedad, en general, ya que el comportamiento ético no es una prenda que uno se pone y saca al entrar y salir del lugar de trabajo, sino que es una forma de desempeñarse que es transversal a todo ámbito y aspecto de la vida en sociedad.

Diego Brieba, Gerente Legal & Oficial de Cumplimiento en Norte Abierto SpA

Opinión | ¿Podemos predecir un incumplimiento antes de que pase? El lado simple del compliance predictivo mediante el uso de datos y machine learning, Cristóbal López

Opinión | ¿Podemos predecir un incumplimiento antes de que pase? El lado simple del compliance predictivo mediante el uso de datos y machine learning, Cristóbal López

El compliance ya no puede llegar tarde. La velocidad del negocio y la complejidad regulatoria exigen pasar de controles reactivos a un compliance predictivo. La IA y los datos permiten instalar “detectores de humo” que alertan antes del incendio. La pregunta no es si usarlas, sino por dónde empezar a crear valor.

Hoy es más relevante que nunca: las multas son altas, la reputación se erosiona con rapidez y los reguladores elevan sus estándares. Antes bastaba con revisar “muestras” mensuales; ahora se exige monitoreo continuo y decisiones firmes. Las instituciones financieras ya aplican aprendizaje automático en programas de prevención de lavado de dinero, y la IA generativa acelera la detección temprana y el análisis continuo. En paralelo, los supervisores comienzan a incorporar estas tecnologías en sus revisiones.

El enfoque predictivo se entiende en tres pasos: (1) reconocer el comportamiento habitual de clientes y operaciones; (2) aprender del historial para distinguir lo normal de lo raro; y (3) explicar por qué algo se aparta del patrón. Esta última parte es clave: en compliance no sirven modelos que no se puedan justificar y defender.

La clave del compliance predictivo es contar con datos confiables, capacidad analítica y gobernanza clara. Con esos cimientos, la automatización no reemplaza a las personas, pero ahorra horas de revisión, reduce tareas repetitivas y libera tiempo para análisis crítico y decisiones de fondo.

El sector ya avanza de lo reactivo a lo proactivo. Como resultado, se logra mayor cobertura con menos muestreo, y respuestas más rápidas cuando todo se apoya en datos de calidad y validación independiente.

Como ejemplo, en fraude con medios de pago, el sistema compara cada transacción con el comportamiento típico del cliente y, si no calza, bloquea o frena para revisión. Así se resume la evidencia, bajan los falsos positivos y se acelera el análisis: las alertas llegan con contexto útil para decidir.

En onboarding, un ejecutivo duda si aprobar a un cliente y consulta un bot interno de políticas. El bot responde con el criterio aplicable, una checklist de evidencias y las razones de cada paso; propone una acción preventiva y deja todo trazable en el expediente.

¿Por qué es valioso? Porque baja la barrera para preguntar antes de actuar, ofrece una única versión de la verdad, reduce errores repetitivos y acelera decisiones. Además, complementa lo predictivo: cada interacción revela las dudas reales y alimenta los modelos para priorizar alertas, ajustar umbrales y reducir falsos positivos.

Para que el compliance predictivo sea confiable, dos frentes son claves.

  • Sesgo: si los datos arrastran desalineaciones del pasado, el modelo las repetirá. Esto se mitiga con revisión independiente y recalibraciones periódicas.
  • Transparencia: si no puede explicarse por qué se activó una alerta -datos usados, variables, umbrales, versión y fecha de actualización-, esa alerta no sirve. Cada señal debe incluir su huella de decisión y ser trazable de extremo a extremo.

La idea de fondo es sencilla: el mejor compliance no apaga incendios, los evita. Con datos de calidad, IA explicable y una gobernanza sólida, el extintor cede su lugar al detector. La tecnología ayuda, pero la responsabilidad, y el mérito cuando el incendio no ocurre, siguen en manos humanas. Esa es la promesa práctica del compliance predictivo: decisiones mejor informadas, riesgos anticipados y una cultura que aprende de la evidencia sin perder el juicio profesional.

En el futuro cercano, el verdadero factor distintivo será la forma en que las áreas de cumplimiento logren incorporar estos modelos en el ciclo de negocio. No se tratará únicamente de identificar anomalías, sino también de prevenirlas y de transformar procesos apoyados en datos concretos. El desarrollo pleno se alcanzará cuando el compliance predictivo trascienda su papel tradicional de control para convertirse en un recurso estratégico, capaz de prever y mitigar riesgos antes de que lleguen a concretarse.

Cristóbal López, Especialista en Compliance y Regulación

Opinión | Cuando los proovedores deciden tu reputación: La debida diligencia como brújula empresarial y ventaja competitiva.

Opinión | Cuando los proovedores deciden tu reputación: La debida diligencia como brújula empresarial y ventaja competitiva.

Durante mucho tiempo, las relaciones con los proveedores se midieron por variables simples: precio, cumplimiento de plazos o formalidad contractual. Pero los tiempos cambiaron. Hoy, el verdadero valor de una empresa también se mide por cómo se comportan quienes trabajan junto a ella.

Según el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), cerca del 80% del impacto ambiental y social de una organización proviene de su cadena de suministro. Este dato deja en evidencia un cambio estructural: la sostenibilidad y el cumplimiento han ido dejando de ser temas internos; hoy son el reflejo del carácter con que una empresa se relaciona con sus grupos de interés.

Si el cumplimiento define el marco normativo y ético que guía la conducta corporativa, la debida diligencia es la herramienta que le da movimiento y evidencia. Es el proceso mediante el cual una empresa identifica, evalúa y gestiona los riesgos que pueden comprometer su integridad o sostenibilidad. La debida diligencia ya no es un trámite administrativo, un requisito impuesto o el chequeo de una lista de supermercado. Es una herramienta de gobernanza activa que permite anticipar riesgos, asegurar coherencia y fortalecer la confianza de las organizaciones. El desafío actual no consiste solo en verificar si un proveedor cumple la ley, sino en entender cómo gestiona sus propios riesgos éticos, ambientales y – cada vez más importante – laborales.

Esto ocurre en prácticamente todos los sectores. En la minería, los mandantes avanzan hacia sistemas de verificación de temáticas de sostenibilidad, siendo los aspectos asociados a gobernanza cada vez más indispensables para habilitar el ingreso a esta industria; en la energía y la agroindustria, se incorporan cláusulas de integridad y trazabilidad social en los contratos; y en la construcción, las auditorías laborales y ambientales ya son parte del estándar operativo indispensable para visualizar riesgos que puedan impactar la ruta crítica de sus proyectos. En este contexto, la falta de adaptación hará que muchas empresas terminen rezagadas o fuera de juego.

En nuestra región, la debida diligencia avanza más rápido en el discurso que en la práctica. Algunas empresas han sucumbido a la tentación de solo declarar principios éticos en sus códigos de conducta o disponer y publicar políticas de Sostenibilidad omitiendo por completo la ejecución efectiva o practica de control en sus cadenas de suministro. En Chile, por ejemplo, varias compañías mineras y de infraestructura han comenzado a requerir evidencia del desempeño social y ambiental a sus contratistas. Eso ha permitido evidenciar algunas brechas, donde principalmente empresas pequeñas o medianas no cuentan con sistemas internos para controlar, gestionar y reportar adecuadamente sus riesgos. Esa asimetría de madurez crea un riesgo real: que el cumplimiento se vuelva más una cuestión declarativa y no operativa, donde se juega su valor sustantivo al negocio.

Afortunadamente, se ha visto que el Compliance moderno ha ido evolucionando desde la lógica de la sanción a la de gestión ética y estratégica de los riesgos que enfrentan las organizaciones. Ya no se trata solo de esquivar multas o infracciones, sino también de dotar de sentido al cumplimiento normativo. Las compañías más avanzadas entendieron que solo exigir no basta: hay que acompañar, formar y fortalecer a los proveedores para que también homologuen prácticas y crezcan en integridad y sostenibilidad. La debida diligencia, en este contexto, se convierte en un lenguaje común que permite conectar de buena forma los valores de la empresa con los de su entorno productivo.

En Chile, esto se observa con claridad –nuevamente – en la minería, donde varias compañías están promoviendo programas de desarrollo para sus contratistas en seguridad, derechos humanos y medio ambiente, especialmente en materia de huella de carbono y su trazabilidad. Algo similar ocurre en el sector energético y forestal, donde la equidad y buenas prácticas laborales se empiezan a evaluar con el mismo rigor que los indicadores técnicos. Esa transformación, que comenzó como una exigencia externa en algunos ámbitos, hoy es una oportunidad interna para fortalecer la gobernanza y dar sentido real al cumplimiento.

En 2024, la Directiva Europea de Debida Diligencia en Sostenibilidad Corporativa (CSDDD) estableció obligaciones concretas para que las empresas identifiquen y mitiguen riesgos en derechos humanos y medio ambiente a lo largo de toda su cadena de suministro. Aunque es una norma europea, su efecto traspasa fronteras: una minera en chile, una exportadora agrícola o una empresa de manufactura deberán demostrar que sus proveedores operan bajo criterios o estándares de sostenibilidad equivalentes a los exigidos por sus compradores o socios comerciales. Este fenómeno, conocido como efecto Bruselas,  tiene una incidencia no menor en el mercado. En este escenario, la transparencia con la que operan las empresas está dejando de ser un elemento excepcional de diferenciación, transformándose paulatinamente en una condición de acceso a muchos mercados.

Las empresas que asumen la debida diligencia de manera integral no solo reducen riesgos: ganan confianza, credibilidad, estabilidad y preferencia. Estudios del International Council on Mining and Metals (ICMM) y la OCDE muestran que las organizaciones que conectan y articulan sus sistemas o metodologías de cumplimiento y sostenibilidad son más resilientes frente a crisis, atraen mejor talento y acceden con mayor facilidad a financiamiento verde o responsable (con mejor condición financiera que el estándar).

El Compliance, entendido así, deja de ser solo un muro de contención y se convierte en una plataforma que aporta mucho más valor a las organizaciones. Las compañías que logran integrarlo a su cultura operan con mayor consistencia, se vuelven más atractivas para el mundo laboral, mercados y más confiables para los clientes, tanto en relaciones entre empresas como en mercados de consumo final.

El gran desafío no está en acumular documentos ni formularios, sino en la capacidad de construir una cultura compartida de responsabilidad y propósito. Una empresa verdaderamente sostenible es aquella cuyos valores se reflejan en toda su cadena, incluso en los lugares donde no llega el logo de su marca. La debida diligencia, cuando se asume con convicción, trasciende el control y se transforma en una forma de liderazgo: una manera de competir y de generar confianza en un mercado cada vez más complejo y cambiante.

Fuentes y referencias:

  • World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), Vision 2050: Time to Transform, 2021.
  • OECD, Due Diligence Guidance for Responsible Business Conduct, 2023.
  • Comisión Europea, Corporate Sustainability Due Diligence Directive (CSDDD), abril 2024.
  • International Council on Mining and Metals (ICMM), Performance Expectations and ESG Trends Report, 2023.
  • United Nations Global Compact, Corporate Sustainability in Supply Chains Report, 2024.
  • Consejo Minero de Chile, Informe de Sostenibilidad Sectorial, 2023.

Héctor Iturrieta Villalobos.
Gerente de Cumplimiento y Sostenibilidad de Syncore.

Camilo Zambrano, Gerente Contralor en TVN | Fue una conversación donde se ponderó un ingreso relevante versus nuestro rol público y la coherencia ética

Camilo Zambrano, Gerente Contralor en TVN | Fue una conversación donde se ponderó un ingreso relevante versus nuestro rol público y la coherencia ética

Conversamos con Camilo Zambrano, profesional con una sólida trayectoria que comenzó en la auditoría externa y que, a lo largo de los años, ha evolucionado hacia el ámbito del cumplimiento normativo con una mirada integral de procesos, riesgos y cultura organizacional.

1.¿Podrías compartir con nosotros un resumen de su trayectoria profesional y cómo ha evolucionado su experiencia en materias de compliance? 

Mis inicios son del mundo de la auditoría externa, con un fuerte foco financiero y de entender los negocios, para identificar procesos y controles claves. Mi transición a compliance fue una evolución natural. Hace 7 años, cuando comencé como Contralor en una empresa productiva, identifiqué una brecha en la gestión de la ley de delitos económicos. Por iniciativa propia, investigué el tema y le propuse al Directorio un plan para abordarlo, y pude liderar su implementación. Mi fortaleza es esa mirada de procesos y riesgos, que me permite entender el compliance dentro del modelo de negocio y bajarlo a lo operativo. Conscientemente, complemento mi perfil apoyándome siempre en expertos legales, porque entiendo que es un campo multidisciplinario y colaborativo.

2.¿Cuáles considera que son los principales desafíos en materia de compliance dentro de un medio de comunicación?

Llevo un año y medio en TVN y he confirmado que existe un compromiso real desde el Directorio hacia abajo, lo que es la base de todo. A mi juicio, el principal desafío no es técnico, sino cultural y comunicacional: debemos “traducir” el compliance. En un canal de televisión, hablas con periodistas, creativos y productores. El desafío es hacer que conceptos legales complejos resuenen con ellos de manera simple y relevante para su día a día. Ya hemos hecho el trabajo técnico de mapear riesgos y controles, ahora nuestro foco es pasar del documento a la conversación, a través de capacitaciones y comunicación constante que realmente genere conciencia.

3. En un entorno donde los medios enfrentan crecientes demandas de transparencia y rendición de cuentas, ¿cómo se asegura TVN de que sus políticas y procedimientos internos respondan adecuadamente a estos requerimientos?

Para un medio como TVN, nuestro activo más valioso es la confianza pública, y por ende, el riesgo reputacional es el más relevante en términos de impacto. La transparencia no es para nosotros solo una obligación legal, es la principal herramienta para gestionar ese riesgo. Por nuestro carácter de empresa creada por el Estado, operamos bajo un estándar de transparencia muy superior al de la industria, materializado en tres pilares:

  • Cumplimiento Ley de Transparencia: Somos evaluados anualmente por el Consejo para la Transparencia y el Sistema de Empresas Públicas.
  • Rendición de cuentas institucional: El Directorio rinde cuenta anualmente de la situación financiera, línea programática y otras materias de interés al Congreso de la República.
  • Transparencia a la ciudadanía: Nuestra web corporativa es un libro abierto, publicando mensualmente desde estados financieros hasta las remuneraciones de ejecutivos y la estructura organizacional. Somos transparentes por diseño ( tvn.cl/corporativo/tvn-transparente ).

4.En cuanto a prevención de riesgos, ¿qué controles y mecanismos ha implementado TVN para mitigar posibles riesgos legales y de cumplimiento?

Nuestro enfoque de prevención se basa en un ecosistema de controles, más que en una lista. Si bien tenemos mapeados todos los controles técnicos para mitigar delitos económicos, yo destacaría dos niveles:

  • La Primera Línea de Defensa: Las personas, somos nosotros, ahí entonces el control más efectivo es la capacitación. Este año, en alianza con Albagli Zaliasnik, realizamos charlas presenciales donde logramos una muy buena cobertura de asistencia. Un trabajador consciente y capacitado es nuestro mejor control preventivo.
  • La Estructura de Soporte: Esto se apoya en los controles transversales que son pilares de apoyo, tales como: un Código de Conducta vivo, políticas robustas de compras, due diligence a proveedores y clientes, declaraciones de intereses, declaración de reuniones con funcionarios públicos y, fundamentalmente, un canal de denuncias anónimo, accesible y en el cual las personas confían y conocen cómo

5.¿Qué rol juega la cultura ética organizacional en el fortalecimiento del cumplimiento dentro de TVN, y qué estrategias se han utilizado para fomentar una cultura de integridad y responsabilidad?

Coincido con la frase “La cultura se come a la estrategia en el desayuno”, y en compliance pasa lo mismo. Un programa, por perfecto que sea en el papel, no sirve de nada sin una cultura que lo respalde. En TVN, esa cultura se fomenta con el “tono desde la alta dirección”: el compromiso del Directorio y la Administración es visible y constante. Hay una conversación permanente que nos permite mejorar nuestros procesos.

Pero la prueba de fuego de la cultura son las decisiones difíciles. El mejor ejemplo es que TVN tomó la decisión estratégica de no aceptar publicidad de casas de apuestas online. Fue una conversación donde se ponderó un ingreso relevante versus nuestro rol público y la coherencia ética. Esa decisión, que nos diferencia de toda la industria, es la demostración más concreta y poderosa de que aquí la cultura de integridad no es un discurso, es una acción concreta.

6.La evolución tecnológica y la digitalización de los medios presentan nuevos riesgos. ¿Cómo ha adaptado TVN su sistema de compliance frente a estos cambios?

 Más que adaptar, nuestro enfoque es anticipar los riesgos que trae la digitalización. Hoy, el gran tema es la Inteligencia Artificial. No solo lo vemos desde la perspectiva de la propiedad intelectual en la creación de contenidos, sino también desde los riesgos éticos y reputacionales: el uso de deepfakes, la desinformación, y la protección de datos. Para abordarlo, estamos fomentando conversaciones internas entre las áreas de legal, de tecnología y de contenidos, para establecer lineamientos que nos permitan innovar de manera responsable, sin comprometer nuestra credibilidad.

7.Finalmente, ¿cuál es su visión sobre el futuro del compliance en los medios de comunicación, y qué pasos considera fundamentales para consolidarlo como un valor estratégico?

Mi visión es que el compliance en medios debe trascender la idea de ser solo un “seguro” contra multas. Debe consolidarse como una ventaja competitiva estratégica. La industria está avanzando, pero el desafío es pasar del “compliance de papel” al “compliance que genera valor”.

¿Cómo? Cuando un programa de compliance robusto protege el activo más importante de un medio de comunicación que es su reputación, permite atraer mejor talento, genera más confianza en la audiencia y habilita la sostenibilidad del negocio a largo plazo. El paso fundamental es que el oficial de cumplimiento esté en la mesa estratégica y provoque las conversaciones difíciles, como la que tuvimos sobre las casas de apuestas. Cuando el compliance ayuda a tomar esas decisiones valientes, deja de ser un costo y se convierte en un pilar del negocio.

Camilo Zambrano, Gerente Contralor en TVN