“La trazabilidad en la toma de decisiones es necesaria para demostrar una gestión responsable”.

“La trazabilidad en la toma de decisiones es necesaria para demostrar una gestión responsable”.

La trazabilidad de las decisiones.

En general, los gobiernos corporativos son juzgados por el resultado de su gestión, y su gestión, asimilada al cumplimiento de los resultados.

Pero gestión y resultados no son lo mismo. Hoy no solo importa alcanzar objetivos, sino también la forma en que los alcanzamos. ¿Por qué? Porque hay formas que exponen a la Compañía – o a terceros – a riesgos que la sociedad, la ley o el propio gobierno de la Compañía, no considera tolerables.

Es la sola exposición al riesgo lo que se busca evitar y censurar, y eso se castiga. Porque justamente la sociedad, terceros o la propia Compañía, protegen su derecho a no verse expuestos a riesgos no tolerables.

¿Cuáles son esos riegos no tolerables? Algunos los establece la ley, cuando, por ejemplo, regula estándares productivos ambientales que deben ser respetados, máximos de emisiones u otros. También, por ejemplo, cuándo la ley establece mecanismos que deben seguirse para la adopción de decisiones, como es el caso de las operaciones con partes relacionadas, las cuales deben contar con la supervisión y parecer del comité de directores, y eventualmente de la junta de accionistas, para justamente prevenir el riesgo de que por sobre el interés de la propia Compañía prime otro.

También la sociedad, cada día más opinante, ejerce un escrutinio sobre la actividad empresarial, y emite juicios que dan cuenta de las exposiciones a las cuales está dispuesta y cuáles no.

Entonces, si está claro que tanto la sociedad civil, como la ley y el gobierno corporativo de una empresa establecen límites a la exposición de los riesgos que una Compañía puede asumir en su proceso productivo: ¿Cómo es que se verifica que esa exposición se limite en el sentido deseado?

En general, solo se sabrá si la actividad respetó los límites de exposición si se produce un accidente o algo que haga realizar una mirada forense, retroactiva, que obligue a fiscalizar si el proceso que desencadenó el accidente estuvo dentro de los límites permitidos.

Ese es el objeto del análisis de la diligencia. No constatar si determinado hecho provocó o no determinado accidente – eso es algo que en el análisis ya sucedió -. Es analizar si el proceso se realizó con el cuidado razonablemente eficaz para evitar el accidente que ya ocurrió, de tal forma de exculpar, o culpar, al o los responsables de dicho proceso.

La diligencia equivale a verificar si la conducta se desplegó dentro de un marco, sin sobrepasarlo. Ese es el foco que tendrá cualquier controversia que se suscite entre la sociedad civil, terceros afectados, o el propio gobierno corporativo y la empresa, en un escenario donde ocurre un accidente que afecta derechos de alguien.

Por eso es tan importante la trazabilidad de los procesos de toma decisiones en los gobiernos corporativos de las empresas, porque son la forma de poder acreditar, en un futuro incierto, que el gobierno de la empresa no solo guía su actuar en función de resultados, sino que también en función de una forma de hacer negocios. Una forma que se hace responsable de no exponer ni a la empresa, ni a la sociedad civil, ni a terceros, a riesgos que no sean tolerables.

La trazabilidad de la toma de decisiones es lo que permite enfrentar el escrutinio ajeno, judicial o reputacional, cuando los procesos productivos afectan involuntariamente la vida o derechos de terceros.

Rafael Le-Bert, Gerente de Asuntos Legales en Camanchaca.

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Opinión | ¿Cómo adelantarse a los cambios normativos y fortalecer el compliance?

Opinión | ¿Cómo adelantarse a los cambios normativos y fortalecer el compliance?

CUANDO EL RIO SUENA…

Como bien sabemos la economía en Chile ha enfrentado grandes desafíos en los últimos años, lo mismo ha ocurrido con nuestra industria, donde la construcción y proyectos inmobiliarios se han detenido e incluso algunas empresas se han visto forzadas a desaparecer. Este fenómeno no ha sido exclusivo de nuestro país, sino que ha impactado de forma global a distintas compañías e industrias, lo que ha significado que el principal esfuerzo para todas las empresas durante el 2024, se haya enfocado en mejorar resultados y hacer frente a estos desafíos.

Pero debido a diversas malas prácticas empresariales, comenzó el ruido sobre nuevas normas que se estaban discutiendo enfocadas en mejorar nuestros estándares en distintos ámbitos (laborales, tributarios, financieros, ambientales, entre otros)… y cuando el río suena…

Es por ello que en Masisa, intentamos adelantarnos a estos cambios, los monitoreamos continuamente y fuimos incorporando buenas prácticas que nos permitieran cumplir con nuevas normativas cuando estas entraran en vigor. Ahora bien ¿Fue un trabajo fácil?. Claramente no, las soluciones parciales sin perspectiva de futuro no eran posibles. Necesitábamos trabajar no solo para cumplir una norma, sino de asegurar que nuestros resultados financieros se obtuvieran cumpliendo con las normativas vigentes y los cambios esperados.

Lo esencial, la Gobernanza:

Masisa cuenta con una estrategia de triple resultado (financiero; social; ambiental) en la cual la Gobernanza ocupa un lugar central, por lo que esta debía ser fortalecida. Para esto nuestro Código de Gobierno Corporativo recogió y robusteció sus prácticas, su alcance y la forma de controlar su rendimiento mediante “Indicadores de Gobernabilidad”. Este fortalecimiento se logró gracias al compromiso de nuestros Directores, quienes identificaron las materias más relevantes y esenciales de este mismo. Este proceso no solo, apoya a la organización en el cumplimiento de sus objetivos propuestos, sino que también establece “el tono desde la cima”. Así contamos con un Directorio y un Comité de Riesgos y Auditoría con una dirección clara y definida.

¿Quién compone el Compliance?

Con dirección clara y una Gobernanza comprometida, la pregunta fundamental fue: ¿cómo avanzamos?

Como ya mencionamos previamente, los temas eran varios, con normas que estaban ad portas de ver la luz, requería de diversos conocimientos en materias y áreas como legal, gestión de riesgos, gestión de personas, ambiental, seguridad laboral, financiero, entre otros. ¿Cómo evitamos diluir la responsabilidad y mejorar la gestión sin duplicar esfuerzos? Tomó gran relevancia la interrelación entre la Administración, Auditoría Interna y el Directorio, una triada que permitiría cubrir las necesidades sin perder independencia y cumpliendo con los objetivos orientados al triple resultado.

Por lo tanto, y en línea con lo anterior se definió que el área de Compliance se alojara en la Gerencia de Auditoría Interna, trabajando estrechamente con la Gerencia Legal, de esta manera asegurar la independencia de la función y que sea funcional para el cumplimiento de los objetivos organizacionales. Ambas áreas han alineado esfuerzos mejorando el ambiente de control, mediante mejoras en políticas, procedimientos, prácticas, difusión en las gerencias.

Lo primero, el cambio cultural… ¡a portarse bien!

Una de las principales iniciativas en nuestra compañía fue impulsar un cambio cultural, robustecer nuestro Marco de Actuación Ético y de Conducta Empresarial, que señala como debemos comportarnos en el día a día.

Realizamos un fuerte trabajo de capacitación individual y presencial, para generar un vínculo más cercano con toda la organización, la virtualidad no permitiría entregar claramente lo que queríamos transmitir… ¡A portarse bien! Ese era nuestro mensaje, simple y claro.

Informamos sobre los principales cambios normativos y las penas que podríamos enfrentar como personas naturales y/o jurídicas, pero no queríamos convertir a nadie en abogado (una lección que nos dejó el mediático “caso audios” y de “corrupción judicial” ocurrido en nuestro país, es que no sirve de mucho “solo” conocer las normas), sino que entregar el mensaje que lo principal es la transparencia y la integridad. Este proceso también nos entregó una lección a nosotros como equipo: debemos escuchar a los colaboradores y no solo esperar denuncias. Ya que como dijimos al inicio, cuando el río suena…

Manos a la obra

En paralelo trabajamos en mejorar distintos elementos que formalizan nuestras prácticas de gobierno y en la operación, tales como (y sólo por nombrar algunas):

  • Actualizamos nuestro Marco de Actuación ética, en conjunto con la Gerencia de Personas.
  • Mejoramos nuestra política de libre competencia, en conjunto con la Gerencia Comercial.
  • Robustecimos la gobernanza y rendición de cuentas en temas ASG, en conjunto con la Gerencia de SMS y relación comunitaria.
  • Renovamos nuestro proceso de debida diligencia y relación con proveedores y contratistas, en conjunto con la Gerencia de Cadena de Suministros.
  • Actualizamos matrices de riesgos, revisadas y aceptadas por cada una de ellas.

Todo dirigido por la Gerencias de Auditoria y Cumplimiento, y la Gerencia Legal. Es decir, un equipo multidisciplinario puesto en acción. Con ello, romper el dogma que esto es exclusivos del área de Cumplimiento o de Auditoría, promoviendo que todos somos parte del modelo de cumplimiento de Masisa.

Fue un año desafiante, cargado de diferentes iniciativas, todas retadoras, pero lo importante fue actuar, avanzar y no esperar, sino que adelantarse. Trabajando en conjunto las distintas áreas y mostrar el compromiso, no solo de las Gerencias, sino también de los Directores de la organización, a nuestras partes relacionadas.

¿Cómo nos seguimos preparando?

Las distintas áreas de la compañía mantenemos una mirada constante sobre los temas de actualidad en la prensa, la agenda normativa (que vaya que los hay), y en las prácticas de mercado. Evaluamos continuamente la adecuación de nuestras políticas y procedimientos, considerando la posibilidad de realizar cambios necesarios en nuestra gobernanza, nuestras prácticas, y en nuestro control interno.

Para prepararnos mejor en temas de Compliance, también estamos invirtiendo en la formación continua de nuestros colaboradores, evaluando nuevas tecnologías que se puedan utilizar para la gestión de riesgos y fortaleciendo nuestras auditorías internas. Además, buscamos mantener una comunicación abierta con nuestros clientes y proveedores, para asegurar que estamos alineados con las mejores prácticas de la industria y las exigencias regulatorias.

Adelantarnos a los cambios normativos y de mercado no solo nos permite cumplir con las regulaciones, sino que también fortalece nuestra reputación y sostenibilidad a largo plazo. Estar preparados en Compliance no es una opción, sino una necesidad fundamental para garantizar el éxito y la integridad de nuestra organización en un entorno cada vez más dinámico y exigente.

Eduardo Muñoz . Gerente de Auditoria y Cumplimiento 

Nicole Mulet M. – Gerente Legal Corporativo 

MASISA

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¿Cuáles son los desafíos y perspectivas para el compliance en la industria de la distribución de energía?

¿Cuáles son los desafíos y perspectivas para el compliance en la industria de la distribución de energía?

El cumplimiento normativo en la industria de la distribución de energía enfrenta desafíos significativos debido a la creciente complejidad regulatoria. Las empresas deben garantizar que sus operaciones se alineen con normativas nacionales e internacionales, que abarcan desde estándares ambientales y de seguridad hasta regulaciones financieras. Además, la adopción de tecnologías inteligentes plantea riesgos relacionados con la ciberseguridad y la privacidad de los datos, lo que exige la implementación de medidas rigurosas de protección y la actualización constante de políticas de cumplimiento.

Por otro lado, las perspectivas para el compliance en este sector apuntan a una mayor integración de soluciones tecnológicas y un enfoque más proactivo. Las empresas están comenzando a utilizar herramientas de inteligencia artificial y análisis de datos para identificar riesgos y prever posibles incumplimientos antes de que ocurran. Asimismo, la sostenibilidad se ha convertido en un eje central, con la expectativa de que las compañías no solo cumplan con las regulaciones vigentes, sino que también adopten prácticas éticas y responsables que refuercen su reputación y fomenten la confianza de los consumidores y las autoridades. En este contexto, el compliance no solo es una obligación, sino también una oportunidad estratégica para liderar en un mercado cada vez más competitivo y consciente.

Felipe Andrada, Subgerente Legal, regulatorio y oficial de cumplimiento en Redinter, amplía en éste video el alcance de los desafíos y oportunidades para el sector legal de empresas ligadas a la distribución de energía.

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Opinión | Recomendaciones para implementar un programa de compliance en empresas de gran tamaño

Opinión | Recomendaciones para implementar un programa de compliance en empresas de gran tamaño

Partiendo de la premisa de que un programa de compliance debe ser implementado de acuerdo con el tamaño y las características de la organización, a continuación, haremos algunas recomendaciones para su implementación en una empresa de gran tamaño, que, por su enfoque y complejidad, varía significativamente con el de una pequeña empresa.

En primer lugar, y considerando que las empresas de gran tamaño suelen contar con mayores recursos disponibles, recomendamos que, además de dedicar recursos financieros, tecnológicos y humanos, a través de la participación de equipos especializados durante su implementación, el órgano de gobierno y la alta dirección demuestren un compromiso con la cultura de cumplimiento, lo suficientemente visible que permita generar conciencia en todos los niveles de la organización, a través de programas de sensibilización, concienciación  y formación.

Asimismo, considerando que una empresa de gran tamaño podría tener un mayor grado de exposición al riesgo, como consecuencia del volumen o complejidad de sus operaciones, es recomendable que, como punto de partida, y previo a la identificación de las actividades, operaciones y/o procesos expuestos al riesgo, se desarrollen de manera ad hoc a la organización las siguientes metodologías:

  • Evaluación de riesgos: que tome en cuenta los riesgos propios de las actividades de la organización, y que los criterios para determinar el nivel de impacto y probabilidad considere la naturaleza del negocio, su entorno económico y la influencia en el cumplimiento de los objetivos estratégicos.
  • Evaluación de controles: que mida el nivel de fortaleza del control, considerando, por ejemplo, el grado de automatización (manual o automático), la naturaleza del control (preventivo o detectivo), la capacidad para eludir el control (vulnerabilidad) y la frecuencia de ejecución del control.
  • Revisión de controles: que garantice un adecuado entorno de control, mediante directrices que permitan desarrollar planes de monitorización de controles que contengan acciones específicas y líneas de defensa encaminadas a gestionar adecuadamente la supervisión de los controles previamente identificados.

Como se puede advertir, las empresas de gran tamaño no solo tendrán un mayor grado de sofisticación durante la etapa de implementación de un programa de compliance, sino también durante su funcionamiento, ya que, a comparación de una pequeña empresa:

  • La frecuencia de la revisión de los riesgos y controles será menos espaciada.
  • Se establecerán mayores niveles de reporte de los resultados de las distintas revisiones del modelo.
  • Se requerirán de programas de comunicación con mayor periodicidad y más especializados.
  • Se desarrollarán códigos, políticas, procedimientos, guías de actuación, manuales, protocolos y/o instructivos para áreas específicas de riesgos.
  • Se implementarán mayores controles internos.
  • Se valorará el uso de tecnologías para el monitoreo del programa y el acceso al canal de denuncias.
  • Se procurará integrar los programas de compliance a los distintos procesos de la organización.
  • El modelo será lo suficientemente flexible para crecer con la organización (escalable).
  • Se evaluará la designación de un auditor interno.
  • Será necesario que el órgano de gobierno o la alta dirección, según corresponda, designe a un responsable del programa de compliance con autonomía, autoridad e independencia (compliance officer).

En conclusión, la implementación de un programa de compliance en empresas de gran tamaño debe ser adaptado a las características y dimensiones específicas de la organización, considerando aspectos como; volumen operacional, exposición a riesgos y complejidad de su estructura.

Para esto, es clave el involucramiento del gobierno corporativo, ya que este debe liderar e impulsar la implementación y supervisión del programa de compliance, además de que se cumpla actuando de manera ética y responsable.

Junto a eso, es fundamental crear metodologías personalizadas para evaluar los riesgos, controles y su revisión constante, asegurando así un entorno de control sólido.

 

 

 

Por Jorge Luis Hurtado, Subgerente de Gestión Legal y Regulatoria en Redinter.

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Opinión | Perspectivas y desafíos del compliance en la industria farmacéutica para 2025

Opinión | Perspectivas y desafíos del compliance en la industria farmacéutica para 2025

En la industria farmacéutica el compliance se ha convertido en un pilar fundamental para garantizar que todas las operaciones se realicen con integridad, ética y transparencia para así posicionarse en el mercado de manera sólida.

Siendo éste un sector tan relevante para la salud pública, asegurar que todas las actividades se realicen conforme a los más altos estándares legales y éticos no solo protege a las empresas, sino que también fortalece la confianza de los pacientes, las instituciones, los médicos y la sociedad en general.

En los últimos años el compliance en la industria farmacéutica ha llevado a transformar las culturas organizacionales de las compañías que lideran la industria. El Chief Compliance Officer y los Comités de Ética se han convertido en figuras indispensables dentro de las organizaciones que priorizan el compliance, garantizando que todas las actividades empresariales sean llevadas a cabo respetando los principios éticos y la ley.

Hace unos años la inclusión de cláusulas de compliance en los contratos, tales como la protección de datos, los códigos de ética y las normas anticorrupción, generaba numerosas discusiones entre las partes involucradas. Sin embargo, en la actualidad, este ya no es un tema de debate. El compliance se ha globalizado y resulta indiscutible que este tipo de cláusulas deben estar presentes para asegurar el cumplimiento normativo y ético a nivel internacional.

De cara al 2025 y años subsiguientes la industria seguirá trabajando en desarrollar programas de compliance eficaces, que les permitan estar a tono con la normativa internacional.

En lo que refiere a datos personales, la adopción del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) en países de Latinoamérica ha aumentado. Las empresas farmacéuticas deben redoblar sus esfuerzos para asegurar la protección de los datos personales de los pacientes y cumplir con los estándares internacionales. La creciente digitalización y el uso de big data en investigación y desarrollo hace exigible una gestión rigurosa de los datos personales para evitar sanciones y mantener la confianza del público.

La lucha contra la corrupción seguirá siendo una prioridad en la industria. Las empresas deben implementar y actualizar constantemente sus programas de compliance para prevenir prácticas corruptas, teniendo siempre presente las disposiciones de rango internacional de referencia, como lo son FCPA y UK Bribery Act.

 

Se espera para el próximo año una recuperación gradual en la actividad de M&A, impulsada por la mejora de los mercados financieros y la necesidad estratégica de las empresas de transformarse y expandirse. En este tipo de transacciones el compliance seguirá jugando un rol fundamental, mitigando riesgos y asegurando que se realicen de manera eficiente y conforme a la ley.

Sin dudas el soporte en las nuevas tecnologías será clave para alcanzar programas de compliance eficaces. Específicamente en lo que refiere a:

Detección y prevención de riesgos: La IA y el “machine learning” permiten analizar grandes datos para identificar patrones inusuales que podrían señalar riesgos de cumplimiento. Esto previene fraudes y actividades ilícitas de manera efectiva.

Automatización de Procesos: Podrán automatizarse tareas repetitivas y administrativas, como la revisión de documentos y la verificación de cumplimiento normativo, lo que aumentará la eficiencia, y contribuirá a reducir el margen de error humano.

Decisiones Informadas: Los sistemas de IA ofrecen análisis detallados en tiempo real, facilitando decisiones basadas en datos precisos y actualizados. Esto es vital para el cumplimiento normativo en un entorno empresarial dinámico.

La implementación de la IA no generará simplemente ayuda para las compañías, sino también importantes desafíos. Es imprescindible garantizar la transparencia en este tipo de procesos automatizados y cumplir con las regulaciones y normativas en este ámbito, que por la dinámica que esto supone irán modificándose constantemente.

En 2025 el compliance en la industria farmacéutica seguirá evolucionando para enfrentar nuevos desafíos y cumplir con regulaciones más estrictas. Un sólido programa de compliance no solo evitará sanciones, sino que también mejorará la reputación de las empresas y fortalecerá la confianza de los stakeholders.

Es crucial que las empresas farmacéuticas mantengan un enfoque proactivo y continuo en el cumplimiento normativo, adaptándose a las regulaciones cambiantes y aprovechando las nuevas tecnologías para detectar y prevenir riesgos. Al hacerlo, no solo contribuirán a un entorno de negocios más ético y transparente, sino que también asegurarán un acceso equitativo a medicamentos, llegando a más pacientes y reduciendo costos.

 

 

 

Por Vanessa Malcolm, Head of Legal Department en Megalabs.

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Opinión | Perspectivas y desafíos del compliance en la industria farmacéutica para 2025

Opinión | El cambio generacional y el compliance: una apuesta por los jóvenes abogados

En la última década, hemos sido testigos de transformaciones significativas en el ámbito legal, donde la inclusión de nuevas generaciones ha demostrado ser un factor clave para dinamizar las organizaciones. Como abogado joven con una sólida trayectoria en el sector energético, especialmente en hidrocarburos, petrolíferos y petroquímicos, y con experiencia reciente como director jurídico y de cumplimiento, he podido observar de cerca cómo nuestra participación activa está transformando la manera en que las empresas enfrentan los retos legales y regulatorios.

El cambio generacional no se limita a un mero relevo; representa una oportunidad valiosa para desafiar paradigmas y aportar perspectivas frescas. Como jóvenes abogados, tenemos la capacidad de adaptarnos rápidamente a las nuevas tecnologías y demandas sociales. Sin embargo, para que nuestro potencial se materialice, es fundamental que se nos brinde la confianza y el respaldo necesarios para crecer y asumir roles de liderazgo.

La creciente importancia del compliance en el mundo empresarial es un ámbito donde nuestra generación puede marcar la diferencia. Con el enfoque en la ética y la integridad como pilares fundamentales, los jóvenes abogados pueden ayudar a las organizaciones a construir culturas de cumplimiento robustas y resilientes. Esto no solo se trata de cumplir con normativas, sino de fomentar un ambiente en el que la transparencia y la responsabilidad sean la norma, contribuyendo así a la sostenibilidad y reputación de las empresas.

En mi experiencia, apostar por el talento joven ha sido crucial para enfrentar desafíos complejos. A menudo, somos capaces de ver soluciones innovadoras desde ángulos diferentes. En el contexto del compliance, esto se traduce en la implementación de herramientas tecnológicas y metodologías ágiles que facilitan el monitoreo de riesgos y el cumplimiento normativo. La familiaridad de nuestra generación con la digitalización y el análisis de datos nos permite abordar de manera proactiva los desafíos que enfrentan las organizaciones en este campo.

No obstante, también es importante reconocer y valorar el papel de los abogados con experiencia, quienes aportan su sabiduría y conocimiento acumulado a los equipos. Este equilibrio entre la energía de nuestra generación y la experiencia de los profesionales más establecidos enriquece nuestras organizaciones y fomenta un ambiente de aprendizaje mutuo. Juntos, podemos construir estrategias de compliance que no solo se adhieran a las regulaciones, sino que también sean parte integral de la cultura organizacional.

He sido testigo de cómo, con el apoyo adecuado, los nuevos profesionistas pueden alcanzar metas excepcionales. Este proceso exige un compromiso colectivo para crear entornos propicios para nuestro crecimiento profesional, basados en la confianza, la meritocracia y la inclusión. La promoción de un enfoque colaborativo en el compliance, donde se escuchen las voces de todos los niveles, puede conducir a la identificación temprana de riesgos y a la creación de soluciones efectivas y adaptadas a las necesidades de la organización.

El camino no es sencillo, y los retos que enfrentamos como jóvenes abogados son significativos. Sin embargo, nuestra motivación y deseo de superación son motores que pueden impulsar cambios positivos en la industria y en las empresas donde nos desarrollamos. Fomentar un liderazgo inclusivo que dé voz a nuestra generación es esencial para construir un futuro más dinámico y competitivo, mientras aprendemos de quienes han recorrido este camino antes que nosotros.

La confianza es fundamental para el éxito de cualquier organización. Brindar espacio a nuevos profesionales no solo impulsa nuestro crecimiento personal, sino que también enriquece a las empresas. Mi experiencia me ha enseñado que el liderazgo no es solo cuestión de experiencia, sino también de visión y adaptabilidad a un entorno en constante evolución.

Es hora de que más organizaciones reconozcan el valor de promover este cambio generacional. Al confiar en las nuevas generaciones y valorar a los profesionales con experiencia, estamos construyendo un presente sólido y un futuro prometedor. Además, al integrar esta nueva perspectiva en el ámbito del compliance, se puede asegurar no solo la conformidad legal, sino también un compromiso ético que impulse la reputación y sostenibilidad de las empresas en el largo plazo.

Por Daniel Cheang, Chief Legal and Compliance Officer en Energas | Colaborador de Compliance Latam

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